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viernes, 3 de octubre de 2014

Excursión a Mendoza (Argentina)

Habíamos programado un viaje a Mendoza (Argentina) para el fin de semana de las Fiestas Patrias de Chile. Queríamos conocer el país vecino, comer una parrillada y ver la cordillera de Los Andes.



Lo habíamos programado el viaje desde España porque las persona que entren a Chile como turistas deben salir del país antes de cumplirse tres meses, además uno de los requisitos de entrada es mostrar un boleto de salida. Por desconocimiento compramos billetes de avión, Mendoza es la opción más barata pero es mucho mejor ir en autobús. Aunque tuvimos suerte, hubo problemas en las aduanas esa semana y unos compañeros que fueron en coche tuvieron que dar la vuelta. 


Nuestra opción de alojamiento fue utilizar la página web de Couchsurfing, un portal en el que una persona oferta su sofá y aloja a viajeros de diferentes países. La filosofía de este buscador es la mezcla de culturas y por ello no se producen transacciones económicas. En mi caso todas las experiencias han sido positivas, como anfitriona y huésped, por ejemplo desde que estoy en Chile he alojado a un británico y una brasileña. Olvidemos pensar en que aparecerán psicópatas o ladrones.



Semanas antes contactamos con varios argentinos, nadie nos respondía. Hubo varios usuarios que nos aceptaban pero si le pagábamos la luz y el agua de la noche que nos quedaríamos en su casa, me pareció mal ya que en el portal está prohibido el afán de lucro. Cuando ya íbamos a tirar la toalla nos respondió un buen samaritano y dijo que estaba de acuerdo. Quedamos muy contentos, podríamos charlar con un argentino y que nos mostrase los encantos de la ciudad.



A las ocho de la tarde del 19 de septiembre fuimos al aeropuerto de Santiago de Chile, nuestro vuelo salía a las nueve. Pasamos todos los controles de seguridad y esperamos frente la puerta por la que teníamos que embarcar, hubo un retraso de una hora. Para ser sinceros mi experiencia con LAN fue mala, caro para el servicio que ofrecen.


Avión de la compañía LAN


Llegamos a Mendoza a las once de la noche, en el control de seguridad sólo había un hombre y una gran fila así que tardamos tres cuartos de hora en salir. La casa de cambio estaba cerrada así que le pedimos al camarero de uno de los bares si nos hacía el favor de cambiar euros a pesos argentinos, tuvimos suerte. Para más colmo a esa hora ya no había servicio de autobuses, no tuvimos más remedio que tomar un taxi que nos llevase al centro y costó 85 pesos argentinos (8 euros).
Pesos argentinos

Teníamos que buscar la casa del argentino, me sentía mal porque le había dicho que llegaríamos a las diez y media de la noche más o menos no a las 00:30. No encontramos la dirección, preguntamos a más de diez personas hasta que un señor nos dijo que había varias calles con el mismo nombre y que la casa de nuestro anfitrión estaba a las afueras. Descartamos por completo gastar el dinero en otro taxi y presentarnos a la una y media de la madrugada en la casa de un desconocido.

Mapa de la ciudad

De casualidad encontramos una wifi abierta y buscamos un hostel, el más barato era el Hostel Internacional, costaba cinco euros una habitación de seis personas. Eran las 2:15 cuando llegamos, nos atendió un chico y le dijimos que no teníamos reserva pero nos dijo que había sitios. La sorpresa nos la llevamos cuando preguntamos el precio de la pieza más simple, 200 pesos (18 euros) cada uno. Nos pareció un insulto, le dijimos que habíamos visto la página web y que éramos extranjeros no tontos.
Hostel Internacional, nada recomendable



Teniendo en cuenta la hora que era decidimos ir a algún local y pasar toda la noche sin dormir. Fuimos a la Plaza de Chile y estaban celebrando las Fiestas Patrias, había muchísima comida típicas. Estuvimos unas horas y cuando cerró todo nos pusimos a caminar y encontramos un restaurante de comida rápida. Pedimos patatas fritas y unos perritos calientes y estuvimos allí toda la noche, tenían wifi. Por cierto, en Chile es muy difícil encontrar bares con internet y es algo que me molesta mucho.

Por la mañana quisimos ver el Parque General San Martín, teníamos tiempo de sobra así que fuimos caminando.












Cuando volvíamos al centro hablamos con una señora, no recodábamos por dónde llegaríamos antes, nos contó que su marido era gallego. Queda comprobada la teoría de que por todo el mundo hay emigrantes de mi tierra y más en Argentina, todos tenemos algún pariente en ese país. Fue muy amable, de hecho incluso quiso pagarnos el autobús y nosotros nos negamos.

Caminamos por la ciudad, el mismo trayecto que por la noche pero ahora teníamos oportunidad de tomar fotografías. 

  • Plaza de Chile:






Me he fijado ahora que tal vez no fue muy apropiado por mi parte llevar una sudadera que me compré en Cambridge en uno de mis viajes a Reino Unido. Por el tema de Las Malvinas, los argentinos (Hay de todo como en todos los sitios y no pretendo generalizar) no se llevan bien con los ingleses, quienes fueron apoyados por Chile, y mucho menos apreciaban a Margaret Thatcher. Lo cuento como una anécdota, espero que nadie se ofenda. 

Sin saberlo al lado de la Plaza San Martín había una exhibición de tango, nos sentamos a verlo, es algo que siempre he querido hacer y que por fin puedo tacharlo de la lista. 





Y cómo nos íbamos a ir de Argentina sin comer una buena parrillada, le preguntamos a una familia que caminaba por la calle. Nos recomendaron un restaurante cercano y fuimos ahí. Yo ya la había probado en Londres, de hecho escribí una entrada en el mes de junio, pero era hecha por bolivianos y quería saborear la de verdad. Pagamos 216 pesos (20 euros) por una ración pensada para dos personas, con entrantes y bebida (Mendoza es la capital de los vinos). Todo estaba muy rico menos las mollejas, fue lo único que quedó en el plato.








Con el estómago lleno visitamos el resto de la ciudad, a pesar de tener poco tiempo y las cosas extrañas que nos pasaron en este viaje a mí me gustó el lugar.










Después de tantas horas sin descansar estábamos agotados, nuestro vuelo de regreso a Chile salía a las ocho de la mañana pero decidimos dormir en el aeropuerto. Preguntamos dónde tomar un autobús y nos indicaron de forma muy amable la calle, tuvimos que descambiar dinero porque necesitábamos 2 pesos (1,50 euros más o menos) en monedas porque los billetes no eran aceptados por el conductor. Nadie usaba cambio, el billete más pequeño es de dos pesos, así que me costó conseguirlo.

Tardamos media hora en llegar al aeropuerto y nos dijeron que hasta el día siguiente no podíamos entrar por la puerta de embarque, así que esperamos fuera. Había enchufes e internet, estábamos salvados. Había mucho ruido así que buscamos algún lugar en el que nadie nos molestase y poder dormir, nos quedamos en la capilla. 



Por fin era la hora de embarcar, pasamos el control de seguridad y a todos los pasajeros nos cachearon (Algo muy extraño). Sólo había dos puertas, es el aeropuerto más pequeño en el que he estado hasta ahora. Pero Argentina me tenía guardada otra sorpresa, en el buen sentido, una de las mejores fotografías que he tomado en América Latina, Los Andes desde el cielo.






4 comentarios:

  1. Solo un tema en Argentina existe el llamado cambio paralelo en el cual te dan mas dinero que en el oficial, como unos 20 pesos argentinos al euro. Si cambias en Santiago, el cambio se acercara algo mas al paralelo pero no tanto como en ciertos sitios de argentina. Es mas en muchos sitios como restaurantes te aceptan pesos chilenos euros dolares o lo que sea a la hora de pagar.

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    1. Muchas gracias por la información, lo tendré en cuenta la próxima vez :)

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  2. Claro, mira, si pones en internet Euro blue o su primo hermano el dolar blue (el más usado) verás de lo que te hablo. La brecha es de hasta un 90% con lo que lo que tu dices 20 euros, se queda en 10. Hay toda una idiosincrasia están los arbolitos (gente que vende a un precio un poco mas bajo en la calle, normalmente cerca de las casa oficiales) las cuevas "Casas de cambio" clandestinas (aunque hay que tener cuidado con los falsos y eso... yo en Mendoza no tuve problemas) pregunta discretamente por que hay en muchos sitios y comprueba el precio antes por internet. Espero que lo disfrutes mas a la próxima, los argentinos son como son, hay que darles cierta coba, evita cosas como la sudadera, elogia lo argentino y eso.

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  3. Tremenda odisea de viaje, no tuvieron tiempo para aburrirse, y las fotos en general muy buenas, la de los Andes da envidia de buena, saludos ; )

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